Presencia Viva

Desde la presencia de mi ser, voy tejiendo corazones. Comparto contigo la belleza de estar vivos: mirarnos, escucharnos y encontrarnos desde el corazón. Te acompaño a acercarte a tu historia con amor, a escuchar lo que sientes y a dar espacio tanto a lo que necesita cuidado como a la alegría que habita en ti, respetando tu propio ritmo.

El corazón sonoro de Presencia Viva

Maestros sonoros

El corazón sonoro de Presencia Viva con sus gongs y cuencos

El sonido entra donde las palabras no siempre llegan.

Cada encuentro comienza desde la escucha. Sostengo el espacio y acompaño sin dirigir, para que cada instrumento haga su recorrido y el cuerpo encuentre el suyo.

El cuerpo escucha. El cuerpo recuerda. Y poco a poco, comienza a soltar.

La vibración puede aquietar el pensamiento repetitivo y abrir capas más sensibles. Algunas veces se recibe con calma; otras toca algo intenso o incómodo. Nada se fuerza. El cuerpo libera a su ritmo, mientras encuentra un estado más profundo de descanso, integración y restauración.

Gong dorado

En su superficie vive el mantra Om Mani Padme Hum: la unión entre la compasión y la sabiduría. Su vibración abre, limpia y ordena.

Sauro

El gong oscuro y volcánico trabaja en las profundidades del ser. Mueve patrones repetitivos y desintegra estructuras que el cuerpo ya no necesita sostener.

Guanyin

El gong plateado sostiene una frecuencia clara, envolvente y compasiva. Acompaña el reconocimiento y la integración con suavidad.

Cuencos armónicos

Creados con cuarzo, cada uno guarda su propia frecuencia. Abren espacio en la memoria del cuerpo y el subconsciente para que lo guardado pueda empezar a liberarse.